SÓLO POR ELLA, POR LA PINTURA
Encerrado en mi estudio, alejado de la sociedad, de todo, de todos empieza la transformación.
Los pinceles me llaman, la pintura me cautiva y finalmente la diosa me seduce y me atrapa. Es en ese momento cuando aparece el artísta y da vida a obras de un valor emocional incalculable. Son obras capaces de despertar ilusión, emoción, en el rostro de la persona que va dirigida.
Justo en ese instante me siento satisfecho, orgulloso, pleno de saber que toda la fuerza que he plasmado ha sido interpretada correctamente.

Doy gracias a todas esas personas que ya poseen UN LUKINI y que saben valorar todas esas horas que he pasado en soledad.
Gracias también a Anibal, el fue quien supo descubrir al artísta que llevo dentro.
Por último gracias a ella, a la PINTURA.
LUKINI
JUAN LUQUE